Son vertebrados mamíferos, cuyo nombre común se aplica a cualquiera de los miembros de tamaño pequeño de tres familias de roedores: Múridos, Cricétidos y Platacantómidos, una de las cuales comprende a las ratas. En general, el cuerpo está cubierto por un pelo gris, basto y rígido; la cola es larga, las orejas grandes y el hocico puntiagudo. Son de costumbres nocturnas en general y viven tanto en bosques y desiertos como en construcciones humanas o barcos. Se caracterizan por ser animales muy prolíficos; pueden reproducirse entre una y trece veces al año, y la hembra pare entre una y veintidós crías en cada camada. Son animales cosmopolitas, pues han sido introducidas por el ser humano en todo el mundo, aunque de manera no intencionada.
Las áreas rurales de todo tipo y las construcciones humanas pueden constituir sus hábitats. Al igual que las ratas, los ratones pueden llegar a constituir auténticas plagas y además actúan como vectores de algunas enfermedades peligrosas para la salud del ser humano.
El ratón casero es bastante pequeño, mide alrededor de 20 cm de longitud hocico-cola, la cola no sobrepasa los 10 cm de longitud, y posee entre 150 y 200 anillos. El color del pelaje suele ser amarillo-grisáceo en las partes superiores, algunas veces tachonadas de negro, y de color más claro en el vientre y las partes inferiores.
La rata es el nombre común que reciben un grupo de especies de la familia de los roedores que se distribuyen por todo el mundo. El cuerpo está cubierto por un pelo gris, basto y rígido; la cola es larga, las orejas grandes y el hocico puntiagudo. Las ratas poseen dientes muy poderosos con lo que pueden llegar a roer las paredes de madera de los graneros para conseguir comida; se sabe que son incluso capaces de agujerear tuberías de plomo.
Hay dos especies en casi todo el mundo: la rata gris, también llamada rata parda o de alcantarilla, y la rata negra o campestre.
La rata gris, parda o de alcantarilla (Rattus norvegicus), suele vivir en lugares muy húmedos, siendo la que más ha proliferado en el entramado de las alcantarillas, nadadora extraordinaria y escaladora aceptable. Es omnívora, igual puede alimentarse de insectos, como de sus cadáveres, vegetales o materiales muy diversos (papel, madera, goma, plomo, estaño, plástico), pudiendo ingerir cada día un tercio de su peso. Construyen los nidos en agujeros debajo de la tierra o dentro de las alcantarillas y penetran en las casas en busca de alimento para volver al nido donde alimentan a las crías, aunque en el caso de encontrar un lugar apropiado es posible que hagan el nido dentro o cerca de las instalaciones construidas por los humanos. La hembra da luz a los 21 días, pueden tener camadas de 5 a 14 crías, las que alcanzan su madurez sexual a los 2 meses. El número de partos por año que pueden tener las hembras es variable y sucede en función de las condiciones de temperatura, disponibilidad de alimento o facilidad en la construcción de nidos apropiadas. Esto hace que el número de partos pueda ir de 2 a 7 y la vida media de la rata de alcantarilla es de 3 a 4 años. Su actividad es principalmente crepuscular y sus recorridos dentro de los edificios acostumbran a seguir las esquinas de las paredes, donde se siente más seguras por tener un lado protegido. En descampados prefieren seguir la vía más corta, aunque esto suponga atravesar espacios descubiertos. La rata gris es bastante destructiva, causa daños serios en almacenes de comida y grano, participa en la transmisión de enfermedades como la rabia, la peste bubónica o el tifus y ataca a animales domésticos, aves de corral y, en ocasiones, al ser humano. Se sabe que en algunos lugares, la rata gris está desplazando de manera gradual a la rata negra, especie más pequeña y menos agresiva
La rata negra (Rattus rattus) o Campestre es de costumbres más campestres que la rata gris. Al igual que la rata gris es muy prolífica, transmite numerosas enfermedades y suele saquear los almacenes de cereales. Hay variedades albinas de las dos especies y han sido criadas sobre todo para ser utilizadas en estudios de laboratorio, en especial en estudios de nutrición y medicina. La rata negra hace nidos en lugares secos y una vez ha escogido el lugar, le cuesta mucho abandonar esta zona. No le gusta hacer largos desplazamientos para alimentarse pero esquiva las zonas descubiertas, aunque esto le suponga dar muchas vueltas. La hembra de la rata campestre da luz a los 22 días del apareamiento y engendran de 5 a 10 crías, que alcanzan la madurez sexual a los 3 meses, y pueden llegar a vivir de 3 a 7 años, en los cuales, en promedio, tienen de 3 a 5 partos dependiendo de las condiciones de su entorno. Se alimenta de productos animales y vegetales, es buena escaladora y puede subir por paredes completamente lisas a gran velocidad, siendo habitual que forme nidos en las partes altas de las palmeras o en las buhardillas de las casas.
Las dos especies viven en comunidad por lo que a menudo envían exploradores en busca de alimentos a nuevas zonas para ir a vivir. Cuando descubren un nuevo alimento todo su comportamiento es extraordinariamente desconfiado, primero lo prueba uno de los componentes de la comunidad y en el caso de que muera, es rechazado por todos los miembros durante el resto de su vida. A causa del éxito reproductor de estos roedores, el control de sus poblaciones se ha convertido en un problema importante. Se suelen utilizar venenos para controlar las plagas que llegan a constituir. Estos venenos son muy peligrosos y sólo deben ser manipulados por profesionales especializados.
Hay que destacar la facilidad de inmunización de estos mamíferos frente a cualquier materia venenosa, gracias a mecanismos que cambian su metabolismo o a la práctica del canibalismo que les permite ingerir pequeñas dosis del veneno para eliminarlas, facilitándoles las inmunización.